Doctor Máximo Drets (1930-2017)

Doctor Máximo Drets (1930-2017)

md2Es con gran pesar que les comunico el fallecimiento el día 23 de febrero, del Académico Máximo Drets.

Máximo fue un gran impulsor de ACAL en las primeras etapas de la Academia y se mantuvo muy activo hasta que en los últimos años estuvo afectado por una difícil enfermedad.

Fue pionero y maestro en la investigación en genética celular y molecular, habiendo formado muchos investigadores de Uruguay y de otros países de la región.

Omar Macadar

 Máximo Eduardo Drets Licenciado en Biología y Doctor en Medicina de la Universidad de la República, desarrolló sus investigaciones iniciales en el campo de la genética bajo la dirección del reconocido investigador Francisco Sáez en el Instituto de Ciencias Biológicas. A mediados de la década del 50′ desarrolla una estadía en Porto Alegre con el Prof. Antonio Cordeiro e introduce más tarde los estudios sobre Drosophila en Uruguay. En los años siguientes, sus profundos conocimientos en óptica y microscopía le permiten diseñar nuevos equipos para el análisis de células y cromosomas. En 1966 realiza una estadía de perfeccionamiento con el eminente citogenetista Jerôme Lejeune (descubridor de la trisomía 21) especializándose en el estudio de los cromosomas humanos. A su regreso instala el primer laboratorio en el país de investigaciones y diagnóstico de alteraciones cromosómicas humanas. Realiza estudios cromosómicos en forma totalmente gratuita durante varios años a pacientes con enfermedades genéticas. Visita en carácter de Prof. Invitado el M. D. Anderson Tumor Institute en 1971 donde describe, junto a la Dra. Marghery Shaw las bandas G en cromosomas humanos. Este método de identificación cromosómica se utiliza desde entonces en todos los centros de citogenética humana del mundo lo que dimensiona la enorme importancia de este hallazgo científico.

Máximo Drets ha sido un actor clave en el desarrollo de varias disciplinas científicas en el Uruguay, entre ellas: citogenética humana, estructura cromosómica, microscopía cuantitativa y automatizada, genética toxicológica, mutagénesis experimental y citometría de flujo. Su visión y empeño en la incorporación de equipos de avanzada para la investigación básica permitió la instalación del primer clasificador celular en nuestro país. Acredita más de 130 publicaciones científicas con elevado número de citas en artículos y libros.

Ha recibido numerosas distinciones en su extensa carrera académica tales como los Premios Calzada (Uruguay), Edward Larocque Tinker (EEUU) y el Gran Premio de la Academia de Medicina del Uruguay en dos ocasiones (1985 y 1998). Fue Director del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, Presidente de la Asociación Latinoamericana de Genética (ALAG) y es actualmente Consejero de la Academia de Ciencias de América Latina (ACAL). Particularmente trascendente ha sido su rol en la formación de recursos humanos en su especialidad generando una pléyade de científicos de destacada actuación tanto en el país como en el exterior.

www.iibce.edu.uy/Maximo%20Eduardo%20Drets_opt.pdf

Máximo Drets fue un gran propulsor de la ciencia la ciencia latinoamericana.  Formado con el gran citogenetista uruguayo Francisco “Papico” Saez, Máximo fue un líder de la genética. En Uruguay montó la microespectrofotometría para estudios del núcleo y los cromosomas y comenzó los primeros cultivos deDrosophila en el Instituto de Investigaciones Biológicas  Clemente Estable en Montevideo.  Luego de graduarse de médico, hizo un postdoctorado con Jerome Lejeune, convirtiéndose en un experto en citogenética médica.  En otra estadía postdoctoral en Estados Unidos, Máximo Drets descubrió el fenómeno de G-banding (Giemsa-banding) que permite identificar los cromosomas humanos.

Una persona buena, Máximo se ocupó de la ciencia Uruguaya a través de más de treinta años como miembro del Consejo Directivo de la Academia de Ciencias de América Latina (ACAL).  La mayoría de los Académicos uruguayos debemos nuestras candidaturas a Máximo Drets.  A través de su posición en el Consejo logró una declaración unánime de ACAL sobre la necesidad de la creación de una Academia de Ciencias del Uruguay, que fue muy influyente y que finalmente fue aprobada por el gobierno del Uruguay en el 2009.  A través de las labores de Máximo Drets vemos la influencia positiva de ACAL en América Latina.

Máximo se casó con la Dra. Gloria Martínez, quien trabajaba en el mismo piso del Instituto Clemente Estable.  Química de profesión, fue Directora del laboratorio de   Bioquímica del Instituto Clemente Estable.  Este fue un matrimonio feliz que produjo un hijo, Gustavo, quien los sobrevive a ambos.  El Dr. Drets falleció el 23 de febrero del 2017 a los 87 años de una vida dedicada plenamente a la ciencia que mucho contribuyó a nuestra querida ACAL.

Gracias, querido amigo.

Eddy De Robertis

 Tengo grandes recuerdos de Máximo con el cual compartí varios años en el Depto. de Citogenética junto con Francisco Sáez, Claudio Solari, Alvaro Díaz, Nadir Brum, Orfeo Crosa, Amalia Laguardia y muchos otros. Tuve el honor de usar el microespectrofotómetro que Máximo había ideado y armado, para publicar un trabajo con él. Máximo era muy prolijo y metódico, y aprendí muchas cosas de él, entre otras el método estadístico. ​Fueron para mí, épocas de oro, y Máximo fué un gran amigo y un personaje central en mi formación científica. Mis condolencias para sus familiares y amigos y los colegas del Instituto de Ciencias Biológicas.

Manuel O. Diaz

Comparto el pesar que deben sentir los científicos uruguayos por el fallecimiento de Máximo Drets, Gran científico y gran amigo. El tenia mucho aprecio por todas las iniciativas de juntar científicos latinoamericanos y muy especiaalmente por la ACAL.

Jorge E. Allende.

Taller de PAS sobre Biología Celular y Genética – Seminario 23-24 de octubre 2017

Taller de PAS sobre Biología Celular y Genética – Seminario 23-24 de octubre 2017

El taller de PAS sobre Biología Celular y Genética reunirá a un grupo de científicos de la Academia Pontificia y de la Academia de Ciencias de América Latina (ACAL). El propósito será informar sobre descubrimientos recientes en Biología Celular. También incluirá discusiones de cómo superar los principales obstáculos al desarrollo de la investigación científica en América Latina. América Latina es un vasto continente que ha tenido grandes mejoras en su capacidad científica durante las últimas décadas, además de reveses y desafíos estructurales. La ciencia es una fuerza motriz del desarrollo y trae consigo muchos beneficios sociales. Los avances científicos están haciendo un gran impacto mundial en muchas disciplinas. Entre ellas la biología celular está particularmente bien desarrollada en América Latina y será el objetivo de este taller.  Las sesiones científicas reunirán a expertos en los campos de biología de membrana, genética, señalización celular, neurobiología y las múltiples aplicaciones biomédicas de la biología celular.

La ciencia tiene importantes consecuencias para la educación, producción de alimentos, biomedicina y la promoción del progreso social. América Latina tiene una población altamente cultivada y educada, con una larga historia de importantes contribuciones a las investigaciones biológicas. Esto incluye dos premios Nobel de ciencia (a los académicos de PAS Bernardo Houssay y Luis F. Leloir) por investigaciones realizadas en la región. Existen excelentes equipos en el área de biología celular que están teniendo un importante impacto en este momento en que la medicina se está transformando en más molecular.  La reunión incluirá varios jóvenes biólogos celulares recientemente elegidos como académicos de ACAL.

La tarde final de la reunión será dedicada a una discusión general con miras a incrementar la cooperación internacional a través del vasto subcontinente. Esto incluirá la preparación de una declaración final con recomendaciones para mejorar el futuro de la ciencia en esta importante región. Temas a discutir incluirán colaboraciones científicas intracontinentales, las cuales se pueden mejorar dado el énfasis actual en relaciones verticales con el hemisferio norte en vez de horizontales entre vecinos. También se incluirán otros temas fundamentales como cooperación mutua, intercambio de estudiantes e investigadores, y el establecimiento de infraestructuras comunes.  Los resultados de estas discusiones serán difundidos a gobiernos, academias de ciencias y sociedades científicas latinoamericanas. ACAL fue fundada durante una reunión especial convocada por el Presidente de PAS Carlos Chagas en 1982, y este encuentro entre PAS y ACAL examinará el progreso hecho en estos 35 años al igual que el futuro desarrollo de la biomedicina. PAS, con su perspectiva universal, espera dar impulso a la construcción de puentes dentro de la ciencia latinoamericana por muchas décadas más.

Convocatoria a becas

Convocatoria a becas

El CENTRO LATINOAMERICANO DE FORMACIÓN INTERDISCIPLINARIA (CELFI) busca crear redes de trabajo y colaboración entre profesionales de diferentes áreas de conocimiento para el abordaje de problemas complejos que trascienden las fronteras geográficas a partir de propuestas de formación interdisciplinaria dirigidas a investigadores latinoamericanos. Las actividades se realizan en el CELFI-DATOS, que está ubicado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el CELFI-SUSTENTABILIDAD Y DESARROLLO que funciona en el ámbito de la Universidad Nacional de Córdoba.

Las iniciativas son financiadas de forma conjunta por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación Argentina (MINCyT) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

 CONVOCATORIA DE BECAS

Curso y Taller: Las múltiples dimensiones del dengue

Está destinado a investigadores especialistas en el campo de Medicina, Biología, Veterinaria, Economía, Sociología, Comunicación o afines.
El Taller tendrá un abordaje interdisciplinario y se trabajarán las múltiples dimensiones asociadas a la transmisión endémica y epidémica del dengue y virosis asociadas (chikungunya, zika), en el contexto de los objetivos de desarrollo sustentable de Naciones Unidas. A su vez, el curso ofrecerá entrenamiento en el uso de información espacial para la elaboración de sistemas de información que sirvan de apoyo a la vigilancia y control de la transmisión de arbovirosis en el contexto latinoamericano.
El CELFI otorgará 30 becas.
La inscripción estará abierta hasta el 14/03/17 (23.59hs de Argentina).

Curso: Biología computacional orientada al diseño de fármacos

Está dirigido a graduados de las carreras de Biología, Computación, Física, Medicina, Química, Bioquímica, Matemáticas, Farmacia y disciplinas afines.
El curso busca mostrar e implementar de manera práctica, a escala de laboratorio, las potenciales contribuciones de las ciencias de datos al área del diseño de fármacos.
El CELFI otorgará 20 becas.
La inscripción estará abierta hasta el 19/03/17 (23.59hs de Argentina).

Curso: Movilidad urbana sostenible. Hacia un cambio de paradigma

Está dirigida a graduados de las carreras de Ingenierías, Arquitectura, Diseño Industrial, Geografía, Ciencias Económicas, Agronomía, Física, Biología, Comunicación o disciplinas afines.
El curso se propone abordar la problemática de la movilidad desde una mirada interdisciplinar, desde la escala metropolitana hasta las escalas barriales y locales, debatiendo sobre las implicancias de ésta para alcanzar condiciones de integración, eficiencia y equidad, pertenencia, compacidad, tanto en la definición de objetivos de desarrollo, como lineamientos proyectuales y de gestión.
El CELFI otorgará 30 becas.
La inscripción estará abierta hasta el 19/03/17 (23.59hs de Argentina).

Curso: La Sustentabilidad y la Planificación del Desarrollo

Está dirigida a graduados de las carreras de Economía, Contador Público, Administración, Ingeniería Industrial, en Sistemas o ambiental,  Biología, Geografía, Historia, Ciencias de la Computación, Física, Sociología, Ciencia Política o disciplinas afines.
El seminario tiene como objetivo poner en común el bagaje conceptual, las herramientas disponibles y el estado del debate, al interior de los principales organismos de alcance regional en materia de planificación del desarrollo.
El CELFI otorgará 30 becas.
La inscripción estará abierta hasta 30/03/2017 (23.59hs de Argentina).

Curso: Agua y sustentabilidad: Dimensiones socio-ambientales y sanitarias de las cuencas hidrográficas

Dirigido a graduados de las carreras de Biología, Química, Medicina, Geografía, Sociología, Comunicación, Arquitectura, Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Ciencias Agropecuarias, Derecho, o disciplinas afines.
El curso aboradará el estudio de los cursos de agua y de las cuencas como sistemas que permiten analizar su interrelación con los sistemas hidrobiológicos, los usos del suelo, el ambiente social y la unidad funcional.
El CELFI otorgará 30 becas.
La inscripción estará abierta hasta 30/03/2017 (23.59hs de Argentina).

Curso: Cristalografía en Biología Estructural – ¿Cómo y para qué obtener el cristal de una proteína?

Dirigido a graduados de las carreras de Medicina, Biología, Bioinformática, Bioquímica, Química, Física, Matemática, Computación y afines.
El objetivo del curso es brindar las herramientas necesarias para obtener y purificar proteínas, su posterior cristalización y resolución estructural, junto con las posibles utilidades de la estructura obtenida.
El CELFI otorgará 20 becas.
La inscripción estará abierta hasta 10/04/2017 (23.59hs de Argentina).

II Escuela de Genómica Clínica. De los datos de NGS al diagnóstico

Dirigida a graduados de las carreras de Medicina, Biología, Bioinformática, Bioquímica, Química, Física, Matemática, Computación y afines.
La Escuela tiene como primer objetivo presentar y entrenar a los asistentes en el manejo de diferentes herramientas bioinformáticas que se utilizan para el análisis de datos genómicos en el contexto de la práctica médica, para luego aplicar lo aprendido a la resolución de casos reales derivados, entre otros, de participantes de la Primer Escuela. Como objetivo adicional la escuela busca consolidar la Red de Trabajo Latinoamericana en Genómica Traslacional iniciada en laPrimer Escuela.
El CELFI otorgará 30 becas.
La inscripción estará abierta hasta 10/04/2017 (23.59hs de Argentina).

A Latin American Perspective on G Protein–Coupled Receptors

A Latin American Perspective on G Protein–Coupled Receptors

André S. Pupo and J. Adolfo García-Sáinz

Department of Pharmacology, Instituto de Biociências, Universidade Estadual Paulista, Botucatu, São Paulo, Brazil (A.S.P.); and
Instituto de Fisiología Celular, Universidad Nacional Autónoma de México, Mexico City, Mexico (J.A.G.-S.)
Received July 8, 2016; accepted August 25, 2016

 

ABSTRACT

G protein–coupled receptors are sensors that interact with a large variety of elements, including photons, ions, and large proteins. Not surprisingly, these receptors participate in the numerous normal physiologic processes that we refer to ashealth and in its perturbations that constitute disease. It has been estimated that a large percentage of drugs currently used in therapeutics target these proteins, and this percentage is larger when illegal drugs are included. The state of the art in this field can be defined with the oxymoron “constant change,” and enormous progress has been made in recent years. A group of scientists working in Latin America were invited to contribute minireviews for this special section to present some of the work performed in this geographical region and foster further international collaboration.

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A Latin American Perspective on Ion Channels

A Latin American Perspective on Ion Channels

Ana Belén Elgoyhen and Carlos Barajas-López

Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular, “Héctor N Torres,” Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas and Instituto de Farmacología, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Argentina (A.B.E.), and División de Biología Molecular, Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, México (C.B.-L.) Received June 6, 2016; accepted July 8, 2016

ABSTRACT

Ion channels, both ligand- and voltage-gated, play fundamental roles in many physiologic processes. Alteration in ion channel function underlies numerous pathologies, including hypertension, diabetes, chronic pain, epilepsy, certain cancers, and neuromuscular diseases. In addition, an increasing number of inherited and de novo ion channel mutations have been shown to contribute to disease states. Ion channels are thus a major class of pharmacotherapeutic targets.

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Agradecimiento de la Sra.  Dorothy Whittembury a los miembros de la ACAL

Agradecimiento de la Sra. Dorothy Whittembury a los miembros de la ACAL

Querido Claudio,

No quiero dejar pasar más tiempo para enviarte estas líneas como Presidente de la ACAL, para que por favor por tu intermedio hagas llegar estas líneas a los demás miembros de esa institución que con tanto afecto y cariño respondieron a la noticia de la muerte de Guillermo.

Como sabes, estábamos mi hija Ana María y yo acompañando al whittem mayor al Perú donde había sido invitado al I Congreso de Ciencias Fisiológicas en Arequipa. Congreso que con mucho trabajo logró organizar el Dr. Azael Paz Aliaga, Jefe de Fisiología de la Universidad San Agustín en esa ciudad. Azael vino una vez a un curso del CLAB en el IVIC y luego hizo su doctorado en ese instituto. El congreso en Arequipa fué todo un éxito y tanto los estudiantes, profesores y Guillermo lo disfrutaron al máximo. Fue también ahí, el día 17 de Noviembre que Guillermo cumplió 87 años.

De Arequipa nos trasladamos a Puno ya que queríamos volver a visitar esa región tan interesante, especialmente una pequeña iglesia en el pueblo de Pomata también a orillas del lago Titicaca, la cual data de 1532 y habíamos conocido él y yo en 1962.

Creo que Guillermo quería que este fuera su último viaje y ahí nos dejó. Sus cenizas reposan junto a otros amigos y colegas alrededor de lo que la Universidad Cayetano Heredia ha bautizado como el “Manzano de la Sabiduría”.  

En lo familiar, con tantos mensajes tan cariñosos, nos hemos dado cuenta de la gran huella que Guillermo ha dejado, tanto en lo profesional como en lo personal y siempre estaremos muy agradecidos.

Con un gran abrazo a todos, quedo

Dorothy

whittcomplex@gmail.com

Dr. Guillermo Whyttembury (1929-2016) Homenaje Postumo

Dr. Guillermo Whyttembury (1929-2016) Homenaje Postumo

Guillermo WhittemburiHa sido muy triste conocer el deceso del eminente investigador Dr. Guillermo Whittembury ocurrido súbitamente en su país natal.

Nacido en Perú es ampliamente conocido dentro y fuera del país. Graduado en la Universidad Cayetano Heredia en Lima en 1955, hizo Post-grado de Biofísica en la Universidad de Harvard entre 1957-1960. Contrajo nupcias con su esposa venezolana Dorothy y desde entonces se radicaron en nuestro país. Ingresó al Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) como investigador desde 1962, siendo nombrado Emérito desde 1982. Debo mencionar que el Dr. Whittembury se mantuvo como investigador activo. Fue profesor no solo en el IVIC, sino también en la Universidad Central de Venezuela (UCV), de la Universidad Mayor de San Marcos (UNMSM) y la Universidad Pontificia Cayetano Heredia (UPCH), ambas del Perú. Fellow de Churchill College en Cambridge (Inglatera). Tiene más de 170 trabajos publicados en las mejores revistas del mundo en Biofísica, Fisiología, Nefrología, Trasplante Renal, entre otras. Descubridor del mecanismo denominado “bomba de sodio II”, fuente de energía para la bomba de sodio, investigación de enorme importancia reconocida mundialmente. En el Laboratorio de Fisiología Renal del IVIC, por más de 50 años, en unión de otros colegas ha formado numerosas generaciones de investigadores jóvenes que se han diseminado dentro y fuera del país.

Tuve una estrecha colaboración con el Dr. Whittembury entre 1971 y 1974 cuando trabajaba en la Unidad de Diálisis y Trasplante del Hospital Universitario de Caracas. Aunque mi formación básica fue en Cardiología y trabajaba como cardiólogo de esa Unidad, quise asistir al Laboratorio de Guillermo en el IVIC atraído por la extraordinaria calidad de sus publicaciones.

Conversábamos de diversos tópicos tanto en fisiología como de aspectos clínicos. En una de estas conversaciones le comenté el procedimiento por el cual se preservaban los riñones para trasplante tanto en el Hospital Universitario de Caracas como en Maracaibo e internacionalmente. Se sorprendió enormemente al enterarse de que los riñones obtenidos eran enfriados antes de colocarlos en el receptor con una simple solución fisiológica de Cloruro de sodio al 0.9% a 4°C. Numerosos trabajos previos de Whittembury y otros había demostrado que el enfriamiento de los tejidos provocaba una parálisis de la bomba de sodio/potasio, necesaria para el mantenimiento de la membrana celular. Normalmente en el interior de las células el líquido contiene mucho más potasio que sodio, al contrario del líquido extracelular. Por gradiente, el sodio intenta penetrar al interior de la célula a través de la membrana, pero un mecanismo activo energético excluye el sodio desde el interior de la célula y lo intercambia por potasio. El uso de una solución rica en sodio por consiguiente produce un edema intracelular del riñón a ser trasplantado, afectando notablemente su funcionamiento ulterior. El Dr. Whittembury diseñó una solución rica en potasio y pobre en sodio acorde con sus investigaciones previas, lo que permitía disminuir el efecto nocivo del enfriamiento al paralizarse el transporte iónico. El “edema” intracelular sería menor al preservarse una concentración iónica cercana a la normal. El resultado obtenido fue un funcionamiento mucho mejor del riñón trasplantado.

Este trabajo efectuado en riñones caninos fue publicado en Trasplantation en 1973. Tuvo un impacto internacional, que contribuyo a preservar las composiciones de los líquidos de preservación por varios investigadores. Llegó a ser conocida internacionalmente como “The South American Solution” para la preservación del riñón.

Recientemente la Federación Internacional de Biofísicos e hizo un homenaje público en 2016.

Esta experiencia indica como la combinación de ciencia básica puede tener enormes repercusiones con implicaciones clínicas, traducidas luego en un mejor manejo de nuestros enfermos.

Sus alumnos en Biofísica, Biología y todo el personal del IVIC están en duelo ante la pérdida de este peruano que se sintió más venezolano que muchos de estas tierras. Será recordado por su génerosidad amabilidad y cortesía, y tras de su gran humildad ocultaba la trascendencia de sus enormes descubrimientos en la ciencia más pura. Paz a sus restos.

 Harry Acquatella

Individuo de Numero de la

Academia Nacional de Medicina

Los virus achicadores de cabezas

Los virus achicadores de cabezas

Marcelino Cereijido Mattioli
Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias
CINVESTAV-IPN

Cuando uno viaja al extranjero y se queda trabajando como investigador visitante por más de un mes, se van agotando los científicos anfitriones que invitan a cenar, y pronto queda abandonado en su hotel con tantas noches libres como dure la estadía. En Birmingham, Alabama, yo solía ocupar esas noches yendo al faculty club a charlar con los old timers. Se trata de profesores eméritos o a punto de retirarse, que por su edad, viudez, o exceso de cicatrices recibidas en cuarenta años de despiadada lucha de ciencia profesional, han ido quedando varados en la ribera como cascos de transatlánticos desmantelados. Hoy el tiempo les queda tan holgado como la piel de sus arrugas, y cuando terminan sus jornadas de trabajo se dan una vuelta por el faculty club, a consentirse un par de horas con un martini, hablando de naderías antes de regresar a la soledad de sus hogares.

Creo sinceramente que alguien debería grabar las conversaciones de esos veteranos y publicarlas como tesoros del conocimiento universal, porque cada tanto, en medio de intrascendencias sobre el clima, las enfermedades, el contrato de nuevos profesores o la política de sus municipios, uno se entera de que la genial idea que tuvo Stephensen de emplear hidróxido de lantano en la purificación de la enzima que hoy lleva su nombre se debió en realidad a que su estudiante graduado, un tanto babieca y chambón, se confundió de frasco y acertó de chiripa con el detergente adecuado. También se entera de que Wintergassen comenzó a generar el modelo de intercambiador iónico que lo llevó a la fama cuando en un congreso realizado en Baltimore se acostó con la colaboradora de Hoagland y ésta, resentida con Hoagland porque no la había incluido como coautora en cierto artículo, le confió a Wintergassen los resultados experimentales que estaba obteniendo su jefe. Esas pinceladas de epistemología de sobremesa pintan la ruta verdadera seguida por el progreso científico, porque no excluyen el azar, los olvidos, los berrinches, las pasiones, los errores humanos y los pasos atrás que son ingredientes principales de nuestra investigación de cada día.

A veces los old timers están de buen talante, y dejan caer la sugerencia oportuna para que Andrew MacNutt se dé el gustazo de repetir una vez más cómo fue que, en su juventud, se erigió en el astro de los bioquímicos de las mitocondrias; o le preguntan a Robert Farrier si él ha conocido personalmente a Albert Einstein, nada más para que Farrier se explaye, cada vez con mayor regodeo de detalles, sobre aquel verano en Princeton cuando, según él, “Albert” le rogó que le ayudara con sus ecuaciones, de lo contrario la Teoría de la Relatividad caería por tierra hecha pedazos.

Los miro con respeto y afecto, pues recuerdo el nombre de algunos de esos viejos desde mi época de estudiante, cuando aprendí medicina en los textos que ellos escribieron, que eran por aquel entonces de lectura obligada. A otros los conocí en sus años briosos, cuando pronunciaban las conferencias inaugurales de los congresos, o inundaban los journals con artículos de vanguardia. Suelo pasar ratos agradables en esos faculty clubs. Aunque también puede darse el caso de que los viejos se recluyan en sus silencios individuales, ya para rememorar una gloria, ya porque están aburridos de escuchar las mismas historias, o simplemente porque la llegada al salón de un nuevo compañero promete ser más interesante que la conversación en curso. Ese fue, precisamente, el tipo de silencio que nos acalló cuando llegó al club Donald Keynes.

Keynes se veía agotado. Más que chismes y anécdotas necesitaba una silla cómoda y un trago. Su saludo consistió en un esbozo de sonrisa con intenciones no logradas de campechanía, mientras iba aflojando su corbata y acomodándose en la rueda, con la cotidianeidad aliviada de quien le quita los arneses a su caballo de trabajo, y lo instala en el pesebre hasta el día siguiente.

Lo miramos en espera de que aportara alguna novedad. Pero Donald Keynes no dijo nada. Por el contrario, agotados los saludos, aflojes y acomodos, comenzó a extrañarse de que no prosiguiéramos la conversación, y hasta a molestarse porque las miradas de ocho o diez colegas lo responsabilizaran tácitamente de reanudar la charla.

-O.K…sigan hablando- estimuló, sin conseguir que ninguno se diera por aludido. Dejó transcurrir un pesado minuto y repitió sus palabras con un dejo de mandato. Situación estúpida si las había, pues en realidad no sólo no teníamos absolutamente nada que contar, sino que ahora nos sentíamos inhibidos por su velado desafío. Otro minuto más tarde y ahora francamente contrariado, Donald amenazó: “Muy bien, si mi presencia interrumpe el tema que trataban, me retiro”, e hizo amagos nada convincentes de aprestarse a marchar.

Se sucedieron varios intentos sinceros por asegurarle que no se hablaba de nada en particular, pero no dieron resultado. Por fin Warren Rehm -cuándo no: Warren Rehm- en una suerte de judo intelectual, en lugar de esforzarse por neutralizar las dudas de Keynes optó por acicatearlas. “Mira Donald…nos pones en un aprieto. Mejor déjalo así. Hay situaciones en las que uno no es libre de divulgar ciertos asuntos.” Un electrodo puesto en la silla de Donald Keynes no podría haberle causado un respingo similar al que le provocó la aclaración de Rehm. Siguió un intercambio de esfuerzos ansiosos de Keynes para que se le incluyera en el secreto, y de evasivas lacónicas de Rehm por disuadirlo sobre la base de que era demasiado riesgoso incurrir en indiscreciones. Acalló a Donald Keynes con una desdeñosa palmada al aire, y con la misma mano cubrió un forzado bostezo. El gesto sólo logró acicatear el suspenso, en el que Donald aparecía alternativamente ofendido, intrigado, a punto de rogar información e invocar los privilegios de una larga amistad. Warren Rehm decidió preguntar:

-¿Prometes que, una vez que te lo digamos, no volverás a hacer preguntas ni a tocar el tema aquí ni en ningún otro lugar? ¡Momento, momento!, no respondas: primero quiero advertirte que está de por medio nuestra seguridad personal. Concretamente: no quiero que una indiscreción tuya nos mande a todos a la cárcel. ¿De acuerdo?

Por supuesto que ni Donald Keynes, ni ningún ser humano para el caso, estaban en condiciones de negar la promesa que se le exigía o, mejor dicho, de renunciar al incitante secreto. Nos aseguró que nada ni nadie, ahí o en otro lugar, ahora ni nunca, le harían cometer una infidencia. Entonces Warren Rehm le disparó desde un flanco: “A ver, Donald, ¿qué sabes de los achicadores de cabezas?

-¿Achicadores?…¿De los achicadores de cabezas? ¿Te refieres en serio a los achicadores de cabezas, o estás aludiendo a algún psiquiatra?…Nada. No sé absolutamente nada. Es decir … “nada” …nada no: sé que le cortan la cabeza a sus enemigos y que luego la tratan con jugos que, supongo, contendrán enzimas proteolíticas, o acaso quelantes de calcio que la van reduciendo de tamaño y…

Antes de que Keynes terminara, Rehm ya lo estaba refutando con sonrisa despectiva. “No. No es así, Don- aseveró -Se acaba de demostrar que en realidad no es un procedimiento post-mortem. Se trata de cierto virus con el que los indios infectan a sus prisioneros y la cabeza se les comienza a achicar hasta que, eventualmente, el tamaño resulta incompatible con la vida.

-¡Oh! -exclamó Donald Keynes genuinamente confundido-. Pero así y todo, no veo a qué viene tanto secreto.

-Viene, mi querido Donald, a que hay cuatro casos confirmados en los Estados Unidos. Como lo oyes: el Departamento de Estado acaba de consultar a Douglas Wright, aquí presente, en su carácter de chairman del Departamento de Bacteriología y Virología. Bajo el apercibimiento de juzgarlo por alta traición y con todas las consecuencias del caso, le han informado que tienen bajo observación otros veinte pacientes dudosos, a los que se rodeó de una impresionante barrera de precaución y hermetismo. En una palabra: el virus ha entrado al territorio de los Estados Unidos, y se teme que se descerraje una epidemia. Puesto que los casos se han presentado simultáneamente en cuatro puntos muy distantes entre sí, se descarta la propagación por contagio y se sospecha en cambio de un ataque subrepticio de una potencia extranjera: guerra bacteriológica que le llaman- concluyó con maquiavelismo condescendiente.

-¡Bondad Graciosa! Pero insisto, ¿por qué tanto secreto… ¿No sería más sensato alertar a la población?

-¡Alertar a la población!, exclamó Warren tomándose la cabeza horrorizado. No, mi querido Don, no. De ninguna manera. Dios no lo permita. Habría estampidas de multitudes aterrorizadas hacia el campo, compras de pánico, bloqueo de los aeropuertos, desquiciamiento de la vida en los Estados Unidos, se armaría un pandemónium internacional, se vedaría el acceso de aviones y barcos norteamericanos a los puertos de todo el orbe, los exaltados se arrojarían por las ventanas y, lo que es mucho más grave aún: ¡caería la bolsa de Wall Street! No, mi querido Donald, no. De ninguna manera. Douglas ha jurado mantener el secreto bajo las mismas circunstancias legales que ya han mandado a varios espías atómicos a la silla eléctrica. ¿Recuerdas el caso de Julius y Ethel Rosenberg? Espanta reconocer que algunos de ellos no habrán sido en realidad “espías”, sino simplemente personas que con toda candidez dejaron filtrar información de estado, tal y como lo estamos haciendo ahora contigo…

Don Keynes miró largamente a cada uno de nosotros mientras que, a juzgar por la posición, su boca pronunciaba un inaudible “oh”. Le ha de haber resultado atroz que algunos escondiéramos la cara en un intento por contener nuestras risas, pues seguramente lo tomó como un deseo de no implicarnos en tan grave infidencia. Al cabo de un par de minutos, munido de un arsenal de preguntas, se montó con los codos sobre la mesa y enfrentó resueltamente al viejo Warren Rehm. Pero lo detuvo la mano abierta en pantalla de Warren, que sonreía sardónicamente y miraba preocupado de reojo hacia la puerta. “Olvidemos esto”, aconsejo Warren. Enseguida llamó al camarero, arrojó un par de billetes sobre la cuenta y se retiró.

Donald Keynes era el típico sabio distraído que interpretan los actores de pacotilla. Su campo de trabajo era demasiado alejado del mío y nunca supe bien a bien cuáles habían sido sus contribuciones, pero el hecho de que fuera emérito en la Universidad de Birmingham daba por descontado que, pese a su facha de boludo alegre, merecía respeto y un lugar en aquella rueda. Cumplió casi completamente su promesa. Y digo “casi”, porque tres días después preguntó gravemente y en voz baja cómo seguía “el asunto aquel”. Ninguno se animó a aclararle que se trataba de una broma, pero tampoco tuvo la cara suficientemente dura para continuar la historia iniciada por Warren Rehm. Optamos por contestar con evasivas, toser, reorientar nuestras sillas, mirar estúpidamente para otro lado, gestos que Donald Keynes habrá tomado como evidencia palpable de nuestros temores a que se diseminara el secreto. Seguramente nos imaginaba con los brazos amarrados a una silla de madera, una escupidera encasquetada en la cabeza y a punto de ser electrocutados por traidores a la patria.

Y no ocurrieron novedades hasta aquel tormentoso viernes 4 de febrero, cuando el viento, el frío y la lluvia que estrellaba su helada porfía contra los ventanales, arrearon hacia el faculty club a toda aquella gerontocracia universitaria. El hecho de que el 4 de febrero fuera además el cumpleaños de Warren Rehm, y que éste se empeñara en pagar los tragos, agregaba una nota peculiar. Más notorio aún fue que insistiera en brindar una y otra vez con Donald Keynes, hasta que el rubor fulguró en sus narices y cachetes.

Keynes miró su reloj, se preocupó por lo avanzado de la hora, se levantó. Las sillas desperdigadas y el alcohol lo obligaron a zigzaguear hacia el perchero junto a la puerta de salida, y se puso sobretodo y bufanda. También se calzó la gorra, una gorra lo suficientemente amplia como para taparle las cejas y buena parte de la nuca. Se la quitó, la examinó exhaustivamente: sí, era la suya. Ladeó la cabeza, frunció la boca y, volviéndose a calar la gorra, salió resueltamente a internarse en la borrasca. Nosotros comenzamos a entender.

Al día siguiente fue Keynes, al llegar al incipiente grupo de early birds, quien inspeccionó la puerta y los rincones con la mirada para cerciorarse de que no había oídos intrusos. “¿Qué se sabe de aquello?”, exigió con gesto sombrío. Por supuesto fingimos estupidez.

-Donald…¿recuerdas que nos habíamos propuesto no decirte absolutamente nada… hasta que tu enojo nos hizo ceder y confiarte…? -lamentó Rehm- Bueno. Mejor olvídalo ¿no?

En los días subsiguientes Keynes se fue acostumbrando a la holgura de su gorra. Pero, para su desgracia, un par de semanas más tarde fue Norman Eaton quien cumplió años y fue Warren Rehm quien insistió en brindar y volver a brindar con Donald Keynes. También fue el viejo Rehm quien marchó furtivamente hasta el perchero y volvió a cambiar la gorra de Keynes por una similar pero aun más amplia.

Se volvió a repetir la escena de la semana anterior, y un Donald Keynes entrado en copas descubrió al vestirse que ahora la gorra le llegaba hasta la mitad de los anteojos, le tapaba completamente las orejas y descansaba su borde inferior sobre el cuello. Sin darle mucha importancia la echó hacia atrás y se dirigió a la puerta. Al tocar el picaporte reaccionó como si hubiera recibido un toque eléctrico, se paró en seco, giró sobre sus talones y regresó al grupo con gesto preocupado.

-A propósito…¿Hay alguna novedad acerca de…?, comenzó a preguntarnos como quien no quiere la cosa.
Warren Rehm no podía permitir que Keynes resolviera su intríngulis: Debía interrumpir la pregunta de cuajo y disuadir toda respuesta. Se paró de un salto. “¡Sagrado Humo! ¡He sido yo, yo mismo, quien traicionó el secreto de Douglas Wright! Perdóname, Douglas”, le imploró al chairman de Bacteriología y Virología como si la indiscreción de Keynes estuviera a punto de enviarlo a la silla eléctrica de Sing-Sing, y escapó hacia el baño.

Keynes quedó estúpidamente confundido, con el abrigo a medio abrochar, la bufanda suelta y la cabeza reclinada exageradamente hacia atrás para poder ver por debajo de la visera. Nuestros rostros vueltos hacia otros lados le desaconsejaron insistir, y no le quedó otra alternativa que retirarse agobiado.

Luego me enteré de que el 26 de marzo de ese año, Keynes, Douglas Keynes, se había presentado al servicio externo del University Hospital a declarar formalmente que su cabeza se estaba reduciendo de tamaño. Decenas de radiografías de cráneo, exámenes antropométricos y muchos dólares pagados por el seguro de salud hicieron que el cuerpo médico encontrara prudente mantenerlo en observación periódica, pues es muy difícil demostrar que un proceso patológico no está teniendo lugar, sobre todo cuando el paciente no revela la causa de sus sospechas por creer que se trata de un secreto de estado. Mi periodo como visiting professor fue mucho más corto que aquellos estudios, razón por la cual jamás pude enterarme del desenlace de aquella espantosa epidemia viral.

Vittorio Luzzati – Interviewed by Alan Macfarlane

Vittorio Luzzati – Interviewed by Alan Macfarlane

luzzati18th September 2009

0:09:07 Born in Genoa, Italy, 1923; family belonged to the Jewish tribe from Piedmont, a small group of perhaps 2000 people, some remarkably distinguished (three of them are Nobel laureates); in my own family there is nothing remarkable; my grandfather was born around 1865 in a Ghetto of a small town in the Papal State where Jews were still restricted to live; only in 1870, when Rome was taken over by the nascent Italian state, were the Pope’s Jews emancipated; he then went to school where one day a school teacher said something that my grand-father took to be anti-Semitic; he then threw the inkpot at the teacher; as a result he was expelled from the whole educational system and emigrated to Argentina; my mother’s mother belonged to a fairly cultivated Jewish family of Piedmont; she had studied as a school teacher, something that in that place and in those days was exceptional for a woman, whatever her religion; the family’s prosperity was based on the silk industry; the silk-worms’ disease that erupted around 1885 brought ruin to the family; they also emigrated to Argentina; the American chapter of my saga had a profound influence on my future; in 1938 when the anti-Semitic policy started in Italy it was all too natural for my family to move to Argentina, my mother’s birthplace

4:05:11 Primo Levi was a member of the tribe; he was a close friend of mine, but he became such a famous personage that I feel uncomfortable talking about him; his mother and my father were first cousins, they were exactly of the same age, and both were members of big families; I knew Primo Levi when I was a child and used to go to Torino for a few weeks just before school started in September; I would go and play with him; he was three years older than I and to my eyes he was remarkably knowledgeable; he was extremely sweet; then we moved to Argentina and he stayed in Italy; the rest is well known; I met him again when I returned to Europe in 1947 and we tried since to meet as often as we could; throughout his life Primo was an exceptionally sweet person, prepared to listen to people, to ask questions and wait for replies; I know nothing about his suicide though I did know that at some time he had suffered from psychological problems; Primo and his wife had come to Paris and stayed with us for a couple of weeks immediately after their marriage; at one time, after a dramatic event in my life, I felt an impulse to write, and requested his advise; one problem was the choice of the language since my mother tongue was Italian, but in Argentina, where I went to university, Spanish was my «official» language, and later my professional life took place in France, with short spells in America and England; Primo made the surprising suggestion that I should express myself in different languages

10:10:15 My grandparents were not very influential in an intellectual sense; my grandmother lived nearby and moved to Argentina with us; she was a very energetic woman and we were all scared of her; my father’s father was a sweet man but had very little influence; my father did have a strong influence on me; he was one of those people whose life was cut by the first World War; he was drafted when he was nineteen and left the army at twenty-four; the family was not wealthy so he could not go to university as he would have liked to do; he was a cultivated man; he had clear political opinions, and was strongly against fascists, and said it openly; I know of other children whose father thought that it was bad for children to be exposed privately to political opinions opposite to those which prevailed in those days; my first readings were of my father’s choice; when I was twelve or thirteen he introduced me to the great Russians – Tolstoy, Chekhov – also to Italo Svevo, who in those fascist days was hardly known in Italy; my father was not a very successful businessman; he had close connections with Britain; after leaving the army he was awarded a six-months scholarship and went to Liverpool; later he used to come to this country; when he returned home we would have for a few days an English breakfast, all sitting round the table; in Italy breakfast is not seen as a meal; my mother was a good pianist and, thanks to her, music played a great role in my life; in her early twenties she had to make a choice between raising a family or training as a professional pianist; she chose to marry and have children, but she regularly played piano and sometimes performed in local concerts; she had a strong liking for Baroque music that she used to analyse with remarkable subtlety; from her I learned that music is not just a pleasant pastime but also an intellectually rewarding activity; I too like Baroque music, probably because of my education; I often worry when I see people liking other kinds of music which I don’t enjoy, and I rather envy them; mother would play mainly seventeenth century music

16:24:07 My father’s mother died when I was about two and a half; I have a vivid memory of a scene where I wake up in a big bed and she shows me a table with plenty of toys, but I am rather sceptical about it being actual memory or something I was told; my first school was in Genoa where I started at six; I remember all the schools I went to; in consequence of my father’s strong opinions, whenever someone behaved as an anti-fascist and was prepared to discuss with my father, he would acquire some importance to me; in Italian high schools one principle teacher took care of the children for four-fifths of the time; he would teach Italian, Latin, History; Geography and Greek; one of them had a profound influence on me because he shared many of my father’s opinions; this had important consequences on the educational work because one of the troubles at the time was boasting and rhetoric; this professor taught us the use of understatement, particularly when dealing with Mussolini’s achievements; all the children in Italian schools were forced to be members of the Fascist Party; furthermore it was highly recommended to train children in the use of weapons; my teacher, who like my father had gone through the war, hated weapons; my father never allowed us to play with weapons; I had other teachers who were as competent but I did not like them in the same way; when I was six or seven I had an old, thin, lady teacher, who was the sister of the local priest; she wore a black gown and behaved quite humbly; one day a schoolmate openly made some disparaging comment about Jews; she immediately stopped the teaching and for one full hour she explained why this should never happen again; this is an extraordinary event because Jews were a tiny minority in Italy, only a few hundred of them lived in Genoa, and the presence of Jewish children was sparse in the local schools

23:51:20 In my youth, emancipation from the ghetto was quite recent; my grandparents had all been born in the old Ghettos; the official anti-Semitism of the late thirties came as a surprise; being a small minority – less than one in a thousand – was quite different from being an Ashkenazi living the Shtetl; I wonder what made Italian Jews remain Jews throughout the 20 centuries of their presence in Italy; Italian Jews are not ethnically different from the rest of the population, as in Russia and in Poland, and they never spoke any language but Italian (and its dialects), the only difference was religion; there was a strong pressure from the Catholic church to convert the Jews and move them away from the ghetto; in the Venice Ghetto one can still see a seventeenth century stone, signed by the archbishop, reminding the Jews that once converted, they were not allowed into the Ghetto again; apparently throughout the centuries a sizeable fraction of those who were born Jews would convert and melt into the Christian society; a population selected on the basis of a certain kind of stubbornness may be expected to display unusual features, so in my days more than 10% of the university professors in Italy were Jewish

29:11:09 I was bar mitzvad, but my family did not celebrate Jewish festivals; my father’s mother was fanatically religious, and my father resented this very much; to him religion was more a family issue than a matter of faith; Hitler was to make a dramatic difference; I am not a believer in any religion but I am not opposed to religious beliefs; we are all to some extent irrational, even scientists; I remember with a smile that Francis Crick when interviewed by the BBC and asker whether he believed uttered, “Oh my God, No!”

31:44:04 As a child I was passionate about mountaineering; my father loved it and took us along; it has been part of my life until I had to give up some fifteen years ago; I did not collect things or watch birds, but enjoyed the physical effort and the beauty around me; I used to swim as a boy but was never athletic; I never learned to play a musical instrument; I think my mother knew that to enjoy playing music you had to put in enormous effort; I was fifteen when I went to Argentina where I finished my schooling; I got a university degree there in mechanical engineering; there was not much choice of subject; I faced America the wrong way, we were Italians, and the feeling in the family was that we were culturally superior to the «natives»; that was not only wrong but also stupid; Buenos Aires is the cradle of one of the most lively cultures of our time; many Argentineans became brilliant intellectuals, and scientists trained in Argentina have spread throughout the world; only too late I realized that I should have taken Argentina far more seriously than I did; the sad fact was that Argentina did not seem to offer much of a future to those eager to engage in science; in one way I was right to leave as life for scientist had been difficult there, and was to worsen in the following years; I wanted to learn something, and I also wanted to go back to Europe; my fiancée was a medical student of recent French extraction, and she was very eager to return to France; we left in 1947, got married, and settled in France where she finished her medical education

38:10:04 My memory of returning to Europe is glorious; I was twenty-four and had just married, all the elements of happiness were there; everyone had the feeling that he would easily find a place and purpose in society; that feeling was very strong particularly in Paris; Britain, scientifically speaking, had a very big influence on me and I used to come to this country quite often; from the practical viewpoint life was more difficult in England than in France; rationing in France was not really serious but in England it was a serious issue until the early 1950s; poor food and scarce heating made practical life rather difficult on this side of the Channel, but also it had stimulating effects; today’s affluent society may be depressing for young people who have no real hope for the future; I did a doctorate in Paris on crystallography; to get my original degree took little work so I had plenty of time to read what I wanted, and I tried to learn some physics, mathematics and other basic disciplines; nowadays education is far more specialized, but in those days many of the pioneers were self-made men; that is particularly true among American molecular biologists, who were often chemists and physicist by training, who during the war had worked on the atomic bomb project and wished to do something else; they were not trained in molecular biology

42:13:24 When I went to my lab in Paris Rosalind Franklin was already there, so we shared the facilities and met every day; I had just married, my wife was a busy medical student, in the evening I would tell her about Rosalind and other colleagues; my wife had had a partly British education and was a keen reader of English literature; she felt that Rosalind was one of the characters of a 19th century English novel and wanted to make her acquaintance; Rosalind and my wife became good friends; we would go cycling together at weekends around Paris, then we went to Tuscany for an unforgettable fortnight; we were friends throughout our lives; as a scientist Rosalind was an extremely competent person, very earnest, but sometimes she could be difficult; the problems with Maurice Wilkins were due to differences in character and education, which led to a clash; we used to talk a lot about work but she didn’t give me the feeling of someone dealing with the secret of life; of the crucial breakthrough, I understand that she never bore any resentment; after 1953 Francis Crick became a close friend of hers, and she was invited to join the MRC Laboratory here (after her death Aaron Klug came in her place); I never heard that she felt she had been denied recognition; what is certain is that if Francis had met her earlier, things would have been quite different; he was the person that she needed to interact with

51:47:05 I stayed in the Paris Lab until the end of 1952, then I moved to Brooklyn for a year; in 1954 I went to Strasbourg and in 1962 to Gif-sur-Yvette just south of Paris; Francis Crick had a profound influence on me at the time we shared a desk for six months in Brooklyn; we both enjoyed conversation, we were approximately of the same age, sharing the same small salary and experiencing our first contact with the USA; Francis was a charismatic person and he convinced me that in our trade the thing to do was biology; ‘Reading rots the Mind’ – the warning Francis posted above his desk – meant that too much concern for other people’s work may have crippling effects; a good feeling for the problem is what that makes a great scientist; this involves a mixture of culture, intelligence, and common sense

59:04:01 France and French civilization made a strong impact on my career and probably the impact was not entirely positive; I sometimes wonder whether I would have been happier in this country; I always felt that my scientific roots were rather in this country (and more specifically in Cambridge) than in France; apparently French culture never quite recovered from Auguste Comte’s classification – you are a chemist, a physicist, a biologist, an anthropologist for life – and meeting with colleagues of different disciplines is a rare event; in this country, when sitting at high table for a College dinner I was always surprised to find myself next to colleagues from quite a different field; I understand that the same happens to students; in France since the end of secondary school (typically at the age of eighteen) the students of different disciplines hardly meet each other; throughout my Professional life I found myself surrounded by narrow minded physico-chemists or geneticists; a good definition of molecular biology is biology done by non-biologists; one piece of advice that Francis gave to me in Brooklyn was that we had the opportunity to do excellent biology without having to learn it; in retrospect I don’t think that biology would have turned molecular without extraordinary men like J.D. Bernal, whose role was pivotal in this country and especially in Cambridge; Bernal had the clear idea that molecular structure stands at the very roots of biology; today one may have the feeling that science evolves according to a sort of natural path; in fact in some cases the direction in which science moves is determined by one or a few individuals; the notion that the physical structure of molecules is a fundamental issue in biology was not trivial fifty or sixty years ago; Bernal’s political beliefs meant that he was not trusted by the establishment; much has been written about molecular biology and of its most impressive implications, but sometimes I wonder whether other disciplines – say electrophysiology – offer better examples of intellectual achievements; in many respects molecular biology is a chemical approach to biology

1:11:32:05 I have been lucky in life; I would go to the Lab and amuse myself, much more than anybody else; intellectually it has been greatly rewarding to get in touch with exceptionally bright people; I have not been much engaged politically; during the War I once attempted to join the British army but failed to find the way to do so; after the war I never was a Communist; I avoided one of the pitfalls of most people of my age who were politically committed; in France, most of them were Communists; I only became a French citizen in 1968 and before that date I could hardly be active in politics; circumstances, some of which might have been dramatic, played a major role in my life, as it is commonplace in continental Europe; take the example of Aaron Klug or Sydney Brenner, should their families not have emigrated to South Africa in the early twenties the chance of surviving the war were of the order of one in a hundred thousand, as the Jews from Lithuania were swept away; I have a strong feeling of being a survivor; my achievement stem more from chance than from merit – the chance of going to Argentina, then to France where persons of my age and education were heartily welcome after the War; one of my regrets is that I never did any teaching as until 1969 only French citizens could become University teachers; at that time it was too late for me; whenever I indulge to provide an advise to some beginner in Science I suggest that he should make an early choice about what interests him and then move on in that direction, without worrying too much about future practical opportunities.

https://www.repository.cam.ac.uk/bitstream/handle/1810/225196/Luzzati.htm?sequence=2

Vittorio Luzzati (1923-2016)

Vittorio Luzzati (1923-2016)

luzzatiVittorio Luzzati (1923-2016) fue un distinguido investigador quien infuenció la biología – siguiendo los pasos del gran J.D. Bernal – a través de la integración de la estructura molecular para comprender el fenómeno biológico. Nació en Génova y su grado universitario en ingeniería mecánica lo obtuvo en Buenos Aires donde su familia había encontrado refugio del fascismo italiano en 1938.

El se asentó en Francia y se integró al CNRS en 1947, trabajando primero en Paris para aprender la teoría y práctica de difracción de los rayos X como medio para determinar la estructura molecular (de materiales inorgánicos) y donde hizo importantes contribuciones teoréticas. Las moléculas biológicas – proteinas – aparecieron en 1963 y David Karker invitó a Vittorio, junto con otro distinguido visitante, Francis Crack (quien se convirtió en amigo de toda la vida), para que integraran el Proyecto Estructura de la Proteina en el Instituto Politécnico de Brooklyn y trabajaran en los aspectos teóricos del proyecto, con énfasis en la estructura ribonudeásica. La cristolografía de la proteina estaba apenas en su comienzo en ese tiempo (la primera estructura de la proteina –mioglobina – fué publicada por John Kendrew en 1958).

La carrera de Vittorio como investigador independiente y director de investigación comenzó cuando regreso a Francia en 1963, donde fundó un laboratorio de rayos X en el Centro de Investigaciones de Macromoléculas en Estrasburgo que luego continuó en 1963 en Gif-sur-Yvette en el Centro de Genética Molecular donde permaneció durante toda su carrera. En Estrasburgo había comenzado los estudios sobre lípidos y polimorfismos de lípidos, el área de sus contribuciones más brillantes e originales. En 1998, Paris, tuvo lugar un coloquio internacional sobre “From Lipids to Membranes” organizado por Luciente Letelllier, Jean Chanolin y Annette Tardieu en honor a Vittorio Luzzatti conmemorando sus 75 años.

El laboratorio de Vittorio Luzzati en el Centro de Genética Molecular ofrecía un ambiente altamente internacional y estimulante.. Principalmente por los muchos colaboradores que trabajaban en los varios aspectos de la estructura de lípidos y polimorfismos, la organización lípido-proteina y de las membranas. El laboratorio igualmente impulsó favorablemente otros importante proyectos en los que Vittorio no participó directamente tales como la primera estructura de la proteina determinada mediante la cristolografía de rayos X en Francia (methionyl +RNA synthetase en el sub grupo de Jean-Loup Risler, Charles Zelwer y Claude Montheillet) o como la organización cristalina explica la transparencia del lente ocular (subgrupo de Annette Tardieu). El concepto de orden/desorden de polímeros biológicos y su ensamblaje jugaron un papel importante en el uso de la física para no solo explicar estructuras sino para comprender la biología.

Vittorio Luzzatti mantuvo a través de su vida estrechos contactos con destacados miembros de la comunidad internacional dedicada a la biología estructural tanto en Europa, Inglaterra y los Estados Unidos . Durante muchos años fue el editor del Journal of Molecular Biology, fue miembro del EMBO y tuvo relevante influencia en la creación del Laboratorio Europeo de Biología Molecular en Heidelberg.

Otros han comentado que la movilidad geográfica de Vittorio Luzzati como exiliado de la Italia de Mussolini es paralela a su movilidad intelectual en la aplicación de la física y la difracción de rayos X a problemas biológicos. Vittorio mismo hizo unas reflexiones sobre su vida y carrera profesional en “ Un
Vie a Raconter “ publicado en 2011 por ediciones HD Témoignages.

Linda Sperling
14 de junio de 2016